Particulares y familias
Para guardar la historia de padres o abuelos, reunir la memoria de una familia, celebrar una vida o conservar una etapa antes de que se pierda.

Libros de Vida
Hay vidas que no aparecerán en los libros de Historia y, sin embargo, sostuvieron familias, atravesaron pérdidas, comenzaron de nuevo y dejaron una huella imposible de medir.

Qué es un Libro de Vida
Un Libro de Vida reúne recuerdos y encuentra el hilo que permite comprender la vida que hay detrás de ellos.
Como periodista y escritora, escucho la historia, reconozco su hilo y la transformo en una biografía novelada: fiel a los hechos, escrita con sensibilidad literaria y contada en primera persona, como si su protagonista se sentara a hablar con quienes más quiere.
El resultado es un libro íntimo y cuidado que conserva lo que ocurrió y también la voz, la mirada y la forma de estar en el mundo de quien lo vivió.

Memoria
Una vida no desaparece de una vez. Se va borrando poco a poco: cuando ya nadie recuerda quién aparece en una fotografía, por qué se tomó una decisión o cómo comenzó una historia que la familia ha contado durante años.
Conservarla por escrito es reconocer a quien la vivió y devolverle un lugar en la memoria familiar. Cuando ese homenaje se hace en vida, la persona puede contemplar su recorrido y reconocerse como protagonista de una historia valiosa.
No hace falta contarlo todo. El libro puede recorrer una vida entera o detenerse en la etapa que explica mucho de lo que vino después.
Para quién puede ser
La forma cambia según quién confía la historia y qué desea conservar.
Para guardar la historia de padres o abuelos, reunir la memoria de una familia, celebrar una vida o conservar una etapa antes de que se pierda.
Para contar las decisiones, los aprendizajes y la manera de entender el trabajo de quien puso en marcha un proyecto.
Para unir memoria familiar y trayectoria empresarial, reconocer a quienes la construyeron y transmitir su cultura a otras generaciones.
Para conservar el origen de una causa, su evolución, las voces que la sostuvieron y el legado que desean dejar.
Las formas que puede tomar una historia
El formato se elige según quién quiere contarla, qué desea conservar y a quién quiere hacérsela llegar. Puede ser un proyecto personal, familiar o de una empresa, una fundación u otra organización.
Cualquiera de estos formatos puede centrarse en una persona, una familia, un empresario, una empresa familiar, una fundación o una organización. La extensión también puede variar: una vida entera, una etapa decisiva o un retrato breve.
Presencia y cuidado
Una enfermedad, un duelo, los años dedicados a cuidar, una despedida o aquello que una familia nunca supo cómo nombrar no pueden contarse deprisa ni mediante preguntas prefabricadas.
Mi formación y experiencia en acompañamiento y cuidados paliativos me permiten acercarme a estos relatos con una escucha especialmente atenta. El dolor forma parte de la historia, pero no tiene por qué eclipsar la vida entera.
También en los momentos más vulnerables permanecen los vínculos, el humor, el amor y la forma única en que alguien estuvo en el mundo.


Cada historia avanza a su ritmo, con una estructura clara desde la primera conversación hasta el libro terminado.
Hablamos de la persona cuya historia vamos a contar, qué os ha traído hasta aquí y qué deseáis conservar.
Las conversaciones, fotografías, cartas, documentos o grabaciones van reuniendo escenas, voces y detalles.
Busco el hilo que sostiene la vida y lo convierto en una narración fiel a los hechos y a la voz de quien la vivió.
La persona protagonista o su familia participan para que cada palabra refleje la historia que desean preservar.
Cuido la estructura, el diseño y la maquetación para preparar una obra que pueda compartirse, regalarse y conservarse.
Cómo trabajo
Escucho. Hasta encontrar el hilo que une los recuerdos y permite comprender la historia que hay detrás.
Investigo y escribo. Compruebo los datos cuando es necesario y sitúo cada hecho en su contexto, sin inventar lo que no ocurrió.
Conservo la voz. Trabajo para que sus protagonistas y sus familias reconozcan también a la persona que está detrás de los hechos.
Testimonios
Cuando vi los primeros textos pensé: «Ostras, esto es muy grande». Ha sido incalculable el valor que le has dado a la historia de mi madre.
El cuestionario nos hizo preguntarnos cosas sobre la abuela que, de otra manera, quizá nunca nos habríamos planteado. Nos sacó sentimientos.
Estoy totalmente orgulloso de cómo ha quedado el libro. La lectura es también didáctica e interpretativa. Un excelente trabajo profesional y humano.
Antes de decidir
Los tres recursos están disponibles ahora. Puedes elegir el que mejor responda al momento en el que te encuentras.
Orientación breve
Una pregunta para reconocer cuál de cinco posibilidades se acerca más a lo que deseas conservar: reportaje familiar, biografía, legado oral, versión híbrida o cartas.
Hacer el testPrimera valoración
Recoge quién desea contar la historia, para quién será el libro, qué sentido tiene y cómo lo imaginas. Sirve para orientarte y preparar una propuesta personalizada, sin necesidad de tenerlo todo decidido.
Empezar el formularioMemoria familiar
Seis preguntas para observar qué recuerdos, documentos y voces están ya conservados y qué detalles pueden perderse. Puede hacerse antes de haber decidido si habrá un Libro de Vida.
Revisar la memoria familiar